miércoles, 26 de enero de 2011

Las 6

Llegan las 6 y la secretaria toma sus cosas y se prepara para ser manoseada por desconocidos en el bus. El celador recibe turno y se prepara para abrir la puerta a la grosería del estrato 4. La vendedora de tinto sale con su carrito a calentarle la noche a los taxistas que patrullan en busca de borrachos desamparados. Los ladrones rezan por una buena noche de trabajo. Los gatos cambian a pardos. Los vendedores de drogas hacen la fiesta en las calles y los porteros de bar ponen su mejor cara de hijueputa para que los adolescentes repletos de hormonas, alcohol y drogas no traspasen la puerta.

martes, 21 de diciembre de 2010

Un paseo navideño

2 horas entre un carro viendo luces.
Él frenó en el semáforo y esperó a que el color cambiara para darle paso. Los de la calle que cruzaba se pasaron hasta que el amarillo se volvió rojo y bloquearon toda la vía. Jamás ha podido entender por qué la gente no usa el cerebro cuando conduce. Él pita para presionar el paso aunque sabe que no va a servir de nada. Pita de nuevo y nada cambia, los del frente siguen ahí, y no hay forma de que se muevan. El carro atrás de él trata también de ejercer presión pero nada. Lo único que avanza es la ira. Su cabeza comienza a congestionarse igual que la calle. Más pitos, el semáforo vuelve a rojo y aún así, él trata de pasar. Los atravezados tienen ahora la vía y no dejan que nadie avance. Pitos, de lado y lado, el trancón de ideas en su cabeza aumenta y ninguna de ellas es una buena. En cada una asesina a cada uno de los atravezados. La señora atravezada frente a él trata de avanzar y golpea el bomper trasero de otro carro. Ahora sí que nadie se va a mover. Pitos e insultos, el trancón en su cabeza es cada vez peor. Pitos, más insultos. Pitos más insultos y malas ideas que ahora comienzan a pitar en su cabeza porque también quieren salir. El conductor del carro de adelante se baja y comienza a gritar através del cristal de la señora. Ella no lo mira, se le ve el miedo en la cara. La pelea le da más malas ideas, en su cabeza ya hay varios conductores muertos.
Más pitos, más insultos, malas ideas. Semáforo vuelve a verde y la razón cambia de lado de la vía. A rojo y regresa al otro lado. Hasta la razón está confundida y fuera de sí.
El caos está en lo suyo. Él no soporta más y se baja del carro, grita desde la puerta que se quiten, que no es ni un rayón y que se muevan. La señora está inmovil por los gritos, los pitos y los insultos. El conductor que han estrellado patea el carro de la señora. Ahora la gente alredeor también grita. Más insultos, más pitos. El otro carril se hace más lento porque la curiosidad pasa despacio para poder ver. Gritos, pitos y malas ideas. En su cabeza ha saltado sobre el carro y matado al chofer por golpear el carro de la señora y ha matado a la señora por golpear el carro de adelante. Ha matado a los que gritan y a los que detienen el tráfico para poder ver. Ha hecho que los que pitan se traguen sus bocinas hasta asfixiarse. Pitos, gritos y malas ideas. Un policía llega y por fin los carros se mueven, pero las malas ideas se quedan con él y lo siguen hasta la casa. Los pitos en su cabeza son más fuertes, los gritos igual, los insultos vienen de su voz y el trancón no se deshace. Llega a su casa con pitos, gritos y malas ideas, los paquetes que traían regalos ahora son pitos gritos y un saludo se convierte en su última mala idea de Navidad.

lunes, 12 de julio de 2010

Una y otra y otra vez

El dolor vuelve. Pero porque uno le abre la puerta. Ella desaparece, se pierde en las telecomunicaciones y ahora no hay excusa de no te pude llamar, porque tienes mensajes de texto, mails, celulares, fijos, señales de humo, etc. Si alguien no llama es porque no quizo. Pero al hombre le gusta sufrir, es su condición. Entonces prefiere pensar en que algo le paso a ella, y no en la verdad. Ella ya lo reemplazó. Ya tiene alguien que la sacuda y él, espera como un animal encerrado a que su amo venga y lo saque al parque a orinar y a desechar toda la ansiedad, la inseguridad, la angustia y el dolor. Es así, el que se enamora pierde. Y el hombre es un ser irracional que siempre apuesta al caballo que va último, al equipo más malo, al avión que trae un ala en llamas y luego espera que todo salga bien. Qué lástima, el hombre es el único animal que tropieza una y otra y otra vez con la misma piedra. Sangra.

viernes, 5 de febrero de 2010

He muerto

A partir de ahora cuando me vean sabrán que he muerto.
Caminaré por el tiempo hasta descomponerme totalmente
y sólo el mal olor de mi carne podrida les hará saber que ando por ahí.
No pretendan que les hable porque mi voz se habrá secado.
Mi cerebro marchito y exprimido se colará por mis oidos hasta abandonarme por completo y lo que antes era sangre corriente será una pasta fetida de amor y desesperación.
A partir de ahora cuando me vean sabrán que he muerto.

jueves, 29 de octubre de 2009

Matemática pura

Somos en el mundo, más o menos, 6 mil millones de seres humanos, que a diario tiran un promedio de 1 papel al suelo, lo que quiere decir, según mi insulso conocimiento de la matemática que cada día caen 6 mil millones de papeles en el mundo. Si me equivoco me corrigen, por favor.
Ahora viene la parte difícil, ¿por qué si esos 6 mil millones están regados como una plaga por todo el planeta, todos los papeles, bolsa, botellas y demás, vienen a parar a la playa del rodadero en Santamarta?

viernes, 16 de octubre de 2009

domingo, 27 de septiembre de 2009

Confianza

Confianza: Esperanza firme que se tiene de alguien o algo.

Algunas personas no entienden esto y se dedican a defraudar la esperanza descarada y repetidamente. Y algunas personas parecemos tener esperanza de sobra. 
Sólo que va a llegar el momento en que la esperanza le de paso a la costumbre y aquella persona que defrauda continuadamente va a lograr invertir el orden de las cosas. Entonces, el día que cumpla lo prometido va a pasar a ser el día en que defraude toda la confianza depositada en ella.