No entiendo por qué algunas personas necesitan constante y tontamente desafiar el poder.
Y no estoy hablando del imperialismo Yanqui ni cosas así. O de mandar a matar a alguien porque ahí cobra sentido el ser desafiante.
Hablo de la cotidianidad, de llegar a la oficina y entregar el informe que te piden, a la hora que lo piden. Si ese es tu trabajo, hazlo.
Es para mi, ese desafiar el poder, una muestra de impotencia por no poder alcanzarlo.
Es como pretender destruir algo que no se puede tener, algunos golpean a sus exnovias cuando se van con otro, simplemente porque ya no las pueden tener.
Es una forma tonta e inocente de enfrentarlo.
Sí una persona considera que es mejor que quien ejerce el poder sobre esta, lo que debería hacer es demostrarlo. No simplemente oponerse con argumentos rebuscados y opiniones desacertadas que lo único que logran es poner a quien ostenta el poder en una situación en la que debe tomar decisiones.
La cosa es fácil para mi. Si a uno le pagan por lavar perros y el jefe dice, "vaya y lave el perro" uno va y lava el perro. Si no lo hace, el jefe consigue quien lo haga.
2 comentarios:
Lo peor es que cuando el palo no está pa'cucharas, los roedores pelan el diente.
Habló el jefe.
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