Es el momento de saber que el amor es inofensivo. No es capaz de matar a nadie. O por lo menos no a alguien que lo haya sobrevivido en la temprana adolecencia.
Este, no es más que un animal que se puede domar por eso con el tiempo aprendes a manejarlo, es por eso que a los 33 una mujer te deja y sufres profundamente mientras la puerta del taxi se cierra y se la lleva.
A los 33 sabes que el amor llega, te explota el pecho, te desangra, se larga y te deja malherido hasta que pasa frente a ti un culo más redondo.
Ya la pasíon no es ese monstruo que no se puede controlar, es más bien como una perra traicionera. La tienes, la cuidas, de pronto te muerde y te desgarra, entonces la golpeas en la boca y ya está. Todo vuelve a su lugar. Ya no quieres matar a nadie.
Al comienzo tres punkeros borrachos no eran problema y más teniendo dos manos, dos piernas, dos codos, dos rodillas y una cabeza de tu lado, es más ellos estaban en desventaja a pesar de sus cuchillos. Era una pelea injusta, además porque las drogas también jugaban de local. Siempre era buena una fuerte dosis de perico para anesteciar la situación, por eso tu boca despedazada no importaba, no la sentías, lo único que podías persibir era el olor del polvo haciendo su efecto. Estabas tranquilo, la sangre sobre tus nudillos y tu ropa no era tuya.
Nada sabe mejor que un sorbo de tu propia sangre con perico, gloria y wisky barato.
No te vayas, no me dejes, no puedo vivir sin ti…
Decía un cocodrilo ebrio a una cebra que cruzaba el río.
No es necesario estar vivo para saber que el tiempo se acaba, solo basta con mirar atrás y darse cuenta de que no tuviste sexo en la tarima de un teatro. Y que eso jamás, ni nunca va a pasar. Las oportunidades vienen de a una, hay solo un segundo en el que la pasión te hace estúpido y ese es el mejor momento para olvidar que tú llevas el control de tus emociones, ese es el mejor momento para perderlo todo, para apostar al caballo que va último, ese es el mejor momento porque lo puedes perder todo y no importa, si piensas pierdes.
No hay comentarios:
Publicar un comentario